Patrick Denecker es un flautista belga con una marcada curiosidad por la música más allá de las fronteras del tiempo. Su pasión reside tanto en la interpretación como en el estudio de partituras antiguas, pero se niega a dejarse encasillar en el marco tradicional del Renacimiento, el Barroco o el Clasicismo. Para él, cualquier estilo musical, por muy reciente que sea, es un espejo de su época, moldeado por costumbres, ideas e ideales sonoros que merecen ser replanteados y revividos.
En cada proyecto, elige conscientemente los instrumentos que más se acercan al mundo en el que surgió la música. De este modo, contribuyen a una interpretación históricamente informada, pero también a una intensa recreación del paisaje sonoro de aquella época. Cada concierto es una búsqueda musical de las intenciones del compositor: cuidadosamente fundamentada, pero nunca rígida. Porque, ante todo, la música debe estar viva, impulsada por la imaginación, la libertad y la fantasía.
Por eso, conceptos como «antiguo» e «histórico» son relativos para él. La música es efímera: solo existe en el momento en que suena. Una partitura centenaria no se convierte en una pieza de museo, sino en arte actual en cuanto vuelve a resonar. Precisamente este enfoque hace que resulte interesante investigar cómo sonaba una composición en su momento y cómo puede recuperar su significado hoy en día. En esa búsqueda, la libertad personal ocupa un lugar central, lo que da lugar a interpretaciones sorprendentes, a menudo únicas, siempre diferentes, dependiendo del intérprete y del momento.
Patrick Denecker es fundador de los conjuntos LA CACCIA y REDHERRING. En estas formaciones de composición flexible, toca una amplia gama de flautas de pico e instrumentos antiguos de lengüeta. Además, colabora habitualmente con conjuntos de renombre. Su trayectoria musical le ha llevado a casi todos los países europeos, a América del Norte y del Sur, y en varias ocasiones a Japón.
